2010 September 29



Una oportunidad.


Sí, hay veces que en la vida suceden cosas que te brindan una oportunidad.


Este año fue de dolor, de ira, algo nuevo para mí, de frustración, de nuevas situaciones, de adaptación. Empecé a correr para liberar toda esa energía que me desbordaba. Y descubrí que la sensación del aire cortándose en mi cara y la lluvia rodando sobre mi frente es algo inigualable. Y sí, corro. Corro porque a pesar de esas zancadillas que a veces te pone la vida, correr me hace sentir libre, me hace sentir vivo.

Corro en sentido contrario a las agujas del reloj. Corriendo detengo el tiempo para volver siempre a encontrarme lo que dejé antes de calzarme las zapatillas. Y después los problemas se ven desde otra perspectiva.

Quizá por todo esto, decidí que era el momento de plantearme un nuevo desafío. Desde pequeño he soñado con correr en las calles de Nueva York. Y en poco más de un mes espero hacer realidad este sueño.

Escribo esto para que algún día puedan leerlo mis hijos, para compartirlo con todos vosotros que me habéis acompañado en este camino y para que sirva de ánimo para todos aquellos que empiezan a correr y que algún día soñaron también con correr un maratón.

Supongo que una de las razones que me han permitido llegar hasta aquí ha sido la inquietud por superarme a mi mismo sobre el asfalto, conocer que puedo romper mis propios límites, que después del último paso aún podré dar un paso más.

Han sido meses de renuncia y sacrificio, de lesiones, de entrenar todos esos días como si ese entrenamiento fuese la misma carrera. Hoy pienso que todos esos pasos, todos esos kilómetros me han traído poco a poco hasta aquí. Y me siento satisfecho.

El maratón es una prueba en la que no compites contra los demás, lo haces solo y contra ti mismo. Como dice el proverbio anónimo “Pain is temporary, Pride is forever” (el dolor es pasajero, el orgullo es para siempre).

Quedan poco más de 38 días,  15 horas y un par de minutos para cruzar acompañado de otros 45.000 gladiadores el famoso puente Verrazano que me llevará a Brooklyn .

El trabajo ya está hecho, prometo llevaros a todos en la mochila de mis recuerdos y contaros la experiencia a la vuelta.

Una oportunidad, un desafío.




An opportunity.

Yes, there are times when things happen in life that give you a chance.

This year was one of pain, anger, something new for me, frustration, new situations, needing to adapt.
I started running to release all that energy that overflowed me.  And I discovered that the sensation of air being cut on my face and rain rolling down it is something unique. And yes, I run.  I run because despite those tripping that sometimes life puts you, running makes me feel free, it makes me feel alive.


I run in the opposite direction clockwise.  Time to stop running back always and finding what I left before putting the sport shoes. And then you can see the problems from a different view.


Perhaps all this, I decided it was time to present a new challenge. Since I was young I dreamed of racing in the streets of New York. And in just over a month I'll make this dream a reality.















I write this so that someday my children can read, to share with all of you who have accompanied me on this path and to provide encouragement to all those who start to run and also dreamed of someday running a marathon.


I guess one of the reasons that have allowed me to get here has been a concern for myself than on the road, knowing I can break my own boundaries, after the last step I can even go a step further.


They have been months of renunciation and sacrifice, injuries, train all those days as if the training was the same race. Today I think all these steps, all these miles slowly brought me up here. And I feel satisfied.


Marathon is a test where you does not compete against the other, you do it alone and against yourself. As the anonymous saying goes "Pain is temporary, Pride is forever".

In little more than 38 days, 15 hours and a couple of minutes I will cross Famous Verrazano Bridge that will take me to Brooklyn acompanied by other gladiators 45,000 .


The work is done, I promise to take you to all in the backpack of memories and tell my experience to the back.


An opportunity, a challenge.

NYC - Pies para qué os quiero
(Blog de Susana Basterrechea en La Voz de Galicia)


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